Seguidores

jueves, 7 de abril de 2011

#ColumnaTuitera: La trata periodística

Columna publicada en www.sdpnoticias.com el 05 de noviembre de 2011 



Agradezco a @JOSABES por la sugerencia del tema y a los tuiteros que lo seleccionaron.

Tal vez la situación más difícil que enfrenta el periodismo actual es la poca o incluso nula adhesión de muchos periodistas “influyentes” a los valores éticos que dan categoría y sentido al quehacer profesional del periodismo.

Si analizamos con seriedad la mayoría de las noticias que vemos por televisión, las que leemos en los diarios  o escuchamos por el radio, podemos descubrir que se han olvidado de las normas éticas. En ellas se omite maliciosa y tendenciosamente la realidad de las cosas, dando una versión parcial de ellas, con el fin de desinformar  a la gente, de confundirla, de controlarla y de mantenerla en un estado relativo de calma, sin que sientan la necesidad de cuestionarse nada de lo difunden la mayoría de los medios periodísticos.

¿La exigencia ética de decir solamente la verdad es parte de un fundamentalismo? ¿Omitir maliciosa o tendenciosamente la identidad de las fuentes es una forma de vender más diarios o revistas, o tener más rating o sintonía radial? ¿Difundir rumores no confirmados es vendedor? ¿Qué valor tiene la vida privada en el periodismo?

Es un hecho que vivimos tiempos en los que el periodismo ha perdido la credibilidad de antaño. La concentración del poder informativo en pocas manos ha logrado que los medios de comunicación de mayor difusión nacional, que están en poder de empresas orientadas ideológicamente en una misma dirección, impidan ejercicio justo la labor periodística debido a la falta de diversidad, de pluralidad de opiniones y de competencia en los espacios informativos.
Pero no solamente estas empresas son las que aprisionan la maravilla del periodismo plural y libre, son los mismos periodistas en muchas ocasiones quienes lo hacen. Los que cambian sus valores por monedas, los que prefieren la facilidad del éxito rápido y ser una imagen comercial que sale a la venta en televisión, radio o prensa. Son ellos los que dan vida a la trata periodística.

Es importante recalcar que aún existen periodistas y medios periodísticos dignos de ser separados del montón por su apertura a diversos temas de relevancia para la sociedad mexicana, aquellos que aún corroboran información, consultan a expertos y en fin, dignifican la labor periodística que muchos pisotean con terribles actitudes.

Me parece que en México, el periodismo está viviendo una etapa muy negra, que debe ser superada de manera urgente y la única forma en la que puede hacerse es que los que dependemos de ella para estar informados, aprendamos a ser selectivos con el tipo de medios que consultamos, que seamos responsables con la información que e ellos difundimos y que apoyemos a esos periodistas de buena estampa que aún existen.

Dejemos de comprar la basura que venden quienes no tienen valores y costean sus lujos con engaños, basta ya de ser víctimas conformistas de lo que nos informan los títeres de las grandes empresas. Aún hay buenos periódicos, buenos libros, buenos programas radiofónicos y muy buenas páginas de internet llenas de información valiosa y confiable, dependamos de ellas y de nuestro criterio, no de lo que otros pretendan que pensemos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario