Seguidores

miércoles, 1 de junio de 2011

Damos por perdido al PRD

El PRD se encuentra en el punto más bajo de su historia. Es un partido que no se encuentra cercano a la gente, es un partido del que desconfían hasta sus militantes, un partido que como mínimo tiene 8 corrientes internas adicionales a la que actualmente lo dirige y es, tristemente, un partido que ahora resulta de “relleno”, algo así como un jugador de la banca que va cuando en la cancha de juego se requiere apoyo, al mero estilo de: “te metemos no porque queramos, más bien, porque no hay de otra.”

Lo comprueban los dichos del actual presidente del partido, al felicitar a Gustavo Madero tras ser electo como presidente del PAN, y que bueno que lo haga, la diplomacia siempre es muy necesaria en la política, lo que me parece realmente digno de reprobarse, es que en el mismo mensaje maneje las alianzas para el Estado de México entre el PAN y el PRD, como la posible forma de lograr que en la entidad se restablezca el tejido social, las relaciones del gobierno hacia la ciudadanía y la vida democrática. 

Ambos partidos, dentro de sus políticas básicas tienen diferencias abismales que, por simple ideología, los vuelven absolutamente opuestos, o al menos eso debiera ser. El PAN es un partido de “centro-derecha” de acuerdo a sus estatutos, aunque en realidad actúe como un partido de extrema derecha. El PRD es un partido de izquierda, de acuerdo al origen del mismo. Sin embargo, en últimas fechas, y debido a la dirigencia nacional encabezada por Jesús Ortega, este partido  ha pasado a ser de “izquierda” a un triste -y muy mediocre- centro-derecha, salvo las excepciones claro, como los que no son chuchos (ya aún ahí, no todo lo que brilla es oro).

En fin, este embrollo es el que tiene metido al PRD en un tremendo hoyo que incluye divisiones internas, afiliados alejándose de sus filas, amarres comprometedores en busca de rascar algo para el 2012 y todo, debido a la cabecita necia de Jesús Ortega, que se empecina en creer que otros son los culpables de la ruina del partido, cuando es en realidad el único responsable de no saber conciliar y de comportarse bajo los reflectores, como un traidor que le ha dado la espalda a muchos.

Con gran gusto e interés he leído que el G8 (que es un grupo de corrientes internas del PRD), ha presentado un plan de acción, que incluye una encuesta para expulsar a Ortega del partido. Es una decisión bastante cabal, y si el señor tiene por lo menos calidad moral suficiente como para aceptar que la mayoría de los militantes del partido tienen derecho a decidir quién debe presidirlos, debería aceptar ser sometido a tal encuesta. Si está muy seguro de que su trabajo es tan bueno como el presume, y que cuenta con el apoyo de la mayoría de los militantes, no tiene nada que perder ¿o sí?

Me parece que es importante no confundirse, una alianza entre izquierda y derecha es como querer tomar refresco con un popote dentro, y otro fuera del vaso. Puede que funcione para llegar al cargo a sorbitos, si eso es lo que buscan solamente, pero para dirigir, verdaderamente dirigir con la capacidad de saberse libres de hacer lo que es mejor para la gente, no se puede estar atado a compromisos previos.

Si es que el PRD sigue siendo un partido de izquierda, que su dirigente y seguidores se acuerden que no se puede comer y silbar al mismo tiempo, bíblicamente no se puede amar a Dios y al diablo, no se puede negociar con la derecha a costa de perder lo poco que la izquierda ha conquistado y sí que es poco, porque hasta en el DF se está perdiendo lo que tanto trabajo costó construir.

Y si no, si persisten las molestias como dicen los doctores, el remedio me parece será una migración masiva de sus militantes a otros partidos donde la izquierda, que en el país es pequeñita y se está quedando sin fuerza, pueda renacer y finalmente, hacer lo que debe: gobernar para la gente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario