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lunes, 20 de agosto de 2012

¿Ahora los culparemos a ellos?

Imagine usted encontrarse en una zona en donde no hay luz, el frío o el calor es extremo, donde no hay caminos pavimentados ni acceso a ningún tipo de comunicación y aunque la tuviera, esta comunicación no existe en su mismo idioma.

Imagine ahora que gana $59.08 pesos al día después de una larga y -probablemente- extenuante jornada laboral. Imagine que con esa cantidad tiene que alimentar a su esposa o esposo y a dos hijos, tal vez más. 

Imagine que dadas estas condiciones y considerando el "beneficio" de percibir un salario a diferencia de millones de desempleados en el país, usted o alguien en su familia sufre alguna enfermedad que lo obliga a gastar la mayor parte o la totalidad de sus ingresos en costosos medicamentos.

Imagine que esta situación se da en México. 

Ahora deje de imaginar y recuerde que esta situación se da en México, en nuestro México.

4.2 millones de mexicanos que pertenecen a la "población ocupada" no perciben ingresos; 6.4 millones perciben cuando mucho un salario mínimo, y otros 10.8 millones ganan entre uno y dos salarios mínimos.

Hago estas reflexiones sobre la economía como resultado de algunos comentarios que me han llegado por medio de las redes sociales que, debo confesar, me llenan de angustia y preocupación en el marco post-electoral y en lo que considero más importante ahora: la lucha por un México mejor.

"quien tiene la culpa, el puerco o el que leda de comer? la presid no se compraría si los q votan no l ponen precio a su futur"

"6 años.6 AÑOS! explicándoles que agarren lo que le den pero voten con conciencia cívica."

"es al Pd, el malo se puede volver bueno pero el bruto nunca se va a volver intelig. ahora no reclamen nada. ellos s lo buscar"

"la clase trabajadora que es la única que saca a este país de mierda adelante y los estudiantes, los demás son parasitos"

"dinero se les da, pero todo lo gastan como gabino barrera en la borrachera esos apoyos tienen que darlos a quien trabaja"

"La situación actual es el precio que tiene que pagar el país por un sistema de gobierno donde se le otorga el mismo derecho a todos de elegir"

Estos son solo algunos de los comentarios que dos mujeres "de izquierda" y un joven me hicieron llegar en cuanto expresé mi inconformidad en cuanto a aquellos comentarios por medio de los cuales se denigra a quienes vendieron su voto.

La venta del voto va mucho más allá del actuar con conciencia cívica, con amor por el país o con patriotismo. La venta del voto en México es un fenómeno que la misma clase política que ha dominado el país creó y sigue manteniendo desde hace muchos años. 

Mantener a este gran sector de la población en la pobreza absoluta y en la ignorancia total no tiene otro fin mas que el de dominarles y exprimirles, obtener de ellos un voto que permita que los mismos de siempre se mantengan en el poder a base de promesas falsas y engaños que se repiten cada 3 o 6 años.

Pero realmente ¿cuánto vale un voto para un campesino sumamente pobre, con una familia por mantener y sin comida en la mesa para ese día, o el siguiente? Probablemente $500.00 pesos, que tal vez sean lo que gane en dos semanas de trabajo, si bien le va.

¿Qué diferencia hace para un serrano una elección, si sus padres fueron pobres, él es pobre y no tiene posibilidad alguna de que sus hijos dejen de serlo?

La forma en la que este sector de la población es engañado, mediante amenazas de vigilarlos con un GPS y una cámara en un arete, para nosotros podrá sonar completamente estúpida, pero para una mujer analfabeta en una ranchería de Coahuila significa que la vigilan y que si no vota por quien se le ha indicado no solo va a dejar de recibir la dádiva prometida, sino que probablemente su familia corra peligro. ¿Qué saben ellos de GPSs y cámaras miniatura si en su vivienda ni siquiera hay luz?

Es muy fácil criticar ahora y auto engañarse diciendo que durante seis años se les advirtió de esto, ¿desde dónde? ¿Desde la comodidad de nuestros teclados y a través de twitter o Facebook?

Hay lugares de nuestro país en donde los nombres Carmen Aristegui, John Ackerman, Pedro Miguel, Paco Ignacio Taibo II e incluso Andrés Manuel López Obrador no significan nada. Hay lugares de nuestro país tan lejanos de la información y tan cercanos de la miseria, que no conocen ni siquiera un ápice de lo que estas personas que nosotros tanto queremos, han escrito.

¿En qué momento una persona deja de entender que la misma hambre que nos convocó a crear una colecta masiva que reunió 64 toneladas de comida para la Sierra Tarahumara es la misma hambre que orilla a una persona humilde a aceptar dádivas a cambio de un voto?

¿En qué momento los activistas de escritorio creyeron que tienen la autoridad moral para criticar a estas personas, cuando jamás se preocuparon por viajar a tan solo un municipio de este país?

¿Cuándo fue que creyeron que hay mexicanos de primera categoría que pueden decidir el destino de aquellos mexicanos de poca monta que no deben tener el derecho de decidir?

La lucha de izquierda nace justamente de entender que esta situación de pobreza extrema, de humillaciones del gobierno a los sectores dominados es la que crea las grandes problemáticas de un país. 

¿Cuándo se les olvidó como mexicanos, como gente de izquierda, como seres humanos, que los pobres cuentan, que por ellos es la lucha, que hemos tenido miles de derrotas pero que la guerra no está perdida? La lucha de América Latina está rindiendo frutos en el sur del continente, y tiene que empezar a florecer en nuestro país, pero no va a suceder mientras sigamos dejando en un solo hombre la tarea de denunciar que por el bien de todos primero deben ser los pobres; que el cambio debe ir de las urbes a los pueblos; que debemos salir a esas zonas lejanas y olvidadas por los políticos y sus políticas de siempre.

Decir que no es así, pretender que con informar levemente en sectores ya urbanizados solamente nos demostrará lo que pasó en 2006, lo que se repite en 2012: que sin los pobres, sin los campesinos, sin los mineros, sin los obreros no somos nada.

¿Por qué México luchan si no es por un México donde todos, absolutamente todos tengamos los mismos derechos?

En todos estos meses, solo he conocido a una joven estudiante que antes de las elecciones habló en un pueblo de Michoacán sobre la importancia de no votar por el PRI, de no hacerlo por el PAN, de no vender el voto y aún así, la ignorancia fue mucho mayor en ese pueblo y la lucha de una sola joven no tuvo el éxito esperado y el siguiente paso que tomó fue conseguir libros donados para crear una pequeña biblioteca comunitaria y comenzar a educar a la gente, para que sepan por sí mismos la importancia de elegir libremente.

¿Qué hizo cada uno de nosotros para informar a la gente pobre, por defender su derecho a votar libremente? ¿Con qué derecho podemos exigirles ahora no haber cumplido con nuestras expectativas? ¿Cumplimos nosotros diariamente con las de ellos?

"La historia tendrá que contar con los pobres de América, con los explotados y vilipendiados de América Latina que han decidido a empezar a escribir ellos mismos para siempre su historia. Y esa ola de estremecido rencor, de justicia reclamada, de derecho pisoteado que se empieza a levantar por entre las tierras de Latinoamérica, esa ola ya no parará más. Esa ola irá creciendo cada día que pase, porque esa ola la forman los más, los mayoritarios en todos los aspectos, los que acumulan con su trabajo las riquezas, crean los valores, hacen andar las ruedas de la historia y que ahora despiertan del largo sueño embrutecedor al que los sometieron, porque a esta humanidad ha dicho basta y ha echado a andar y su marcha de gigantes no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia por la que han muerto más de una vez, inútilmente..." Che Guevara.

Otros países lo han entendido, espero, por el bien de la lucha de justicia y dignidad de nuestro México, que lo entendamos nosotros.




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